Hoy discutí con mi Partner sobre el mercado actual, hay un punto muy interesante, pero que ha sido ignorado por muchos. El mercado en general espera que Warsh asuma como el próximo presidente de la Reserva Federal, y debido a que la gente ha revisado sus videos y declaraciones pasadas, le han puesto directamente la etiqueta de "halcón fuerte", pero no estoy completamente de acuerdo con este juicio. Si Warsh realmente elige continuar con la reducción de balance, e incluso mantener las tasas de interés sin cambios a corto plazo, eso generará un conflicto estructural con los objetivos de política actuales de @realDonaldTrump. La razón es muy simple: Los altos gastos por intereses del gobierno de EE. UU. se han convertido en uno de los problemas más preocupantes para Trump, el costo de los intereses presiona directamente el espacio fiscal, lo que limita las asignaciones presupuestarias y provoca repetidos riesgos de cierre del gobierno. En esta situación, si la política monetaria continúa manteniendo altas tasas de interés, solo obstaculizará aún más su capacidad para avanzar en cualquier política sustantiva. Otra señal que merece atención es: Recientemente, Trump casi no ha vuelto a "gritar" públicamente o intervenir en las expectativas del mercado, sino que ha optado por un tratamiento frío, observando tranquilamente cómo el mercado cae. Yo tiendo a pensar que esto es un enfriamiento deliberado del mercado, para reducir el apalancamiento y el riesgo, liberando primero las burbujas y las expectativas excesivas. En este contexto, creo que: En febrero-marzo, es muy probable que la Reserva Federal no baje las tasas, el objetivo no es "convertirse en halcón", sino preparar el espacio político para las políticas de Warsh después de asumir. Si esta línea de tiempo se cumple, entonces un guion más razonable sería: Febrero-marzo: mantenerse al margen, el mercado sigue bajo presión Abril: Warsh asume oficialmente, y su primera jugada será bajar las tasas, lo que llevará a una recuperación en el mercado financiero. Por lo tanto, desde una perspectiva estratégica, los próximos dos meses no son una ventana de ataque, sino una ventana de supervivencia. Mantener las posiciones y controlar las emociones es más importante que juzgar la dirección.