Esta es para mí la frase más reveladora de este artículo. Los observadores externos a menudo asumen que los altos comandantes militares en la retaguardia y los tomadores de decisiones políticas poseen una comprensión clara de la situación en el campo de batalla y el estado relativo de sus fuerzas. Como señalé en mi libro, los principales responsables de la toma de decisiones a lo largo de la historia, incluido Putin, a menudo sufren de una comprensión distorsionada basada en información limitada y filtrada que les llega a través de estructuras jerárquicas de información. Las consecuencias son predecibles: cuanto mayor sea la desconexión entre el éxito reportado y los resultados reales, más probable es que Putin duplique lo que los extranjeros asumen como estrategias fallidas, mientras cree que sus fuerzas están más cerca del éxito de lo que realmente están.