Para que conste. Por eso sugiero que Warsh es la mejor opción para la Fed. En mi opinión: Kevin Warsh sigue siendo la opción más fuerte para presidente de la Fed porque combina de forma única la credibilidad del mercado con una clara disposición a reajustar la política en una dirección más disciplinada y basada en reglas. Es estructuralmente belicista respecto a la inflación y el balance, pero tácticamente lo suficientemente flexible como para apoyar recortes significativos de tipos cuando las condiciones lo requieran, lo que se alinea con el objetivo de Trump–Bessent de bajar el tipo de interés sin sacrificar la legitimidad institucional. También aporta una profunda experiencia institucional de su anterior servicio como gobernador de la Reserva Federal, lo que significa que puede ejecutar un cambio de régimen desde el primer día mientras entiende la cultura interna, los procesos y las limitaciones de la Fed. Además, Warsh está inmerso en una red que conecta mercados, políticas y la órbita política de Trump: está profesionalmente alineado con figuras como Stanley Druckenmiller, lo que a su vez le conecta de forma natural con la agenda de Scott Bessent, y como yerno de Ronald Lauder, un aliado de Trump desde hace mucho tiempo, se sitúa dentro de un círculo político y personal de confianza. Estas relaciones aumentan las probabilidades de que la política monetaria, la estrategia del Tesoro y la agenda de crecimiento de la Casa Blanca puedan coordinarse sin convertir a la Fed en un brazo abiertamente partidista. En conjunto, su experiencia institucional en la Fed, su credibilidad política y su conexión tanto con Wall Street como con el círculo cercano de Trump le convierten en una opción superior frente a candidatos de continuidad que preservarían demasiado del marco de Powell, o a selecciones externas que traerían mayores conflictos de interés y un cambio de régimen menos genuino.