Papá compra acciones por 100.000 dólares. Crece hasta 5 millones de dólares. Si vende, debe impuestos sobre una ganancia de 4,9 millones de dólares. En su lugar, lo pone en un fideicomiso. Pide prestado contra ella. Vive libre de impuestos. Muere aguantando. Los hijos heredan con un precio de 5 millones de dólares. Hacienda no recibe $0.