En 1637, una sola flor de tulipán pudo comprar una casa en Ámsterdam. Los comerciantes los comerciaban como si fueran oro. La gente vendía casas para comprar una flor (que muere en 2 semanas). Un día de invierno, todo el mercado se derrumbó. Aquí está la historia loca de Tulipan Mania, la primera burbuja financiera: