Resulta que el quarterback de los Chiefs, Gardner Minshew, no se rompió el ligamento cruzado anterior como se temía inicialmente, según fuentes. Resultó ser un hematoma óseo que no requirió cirugía. Minshew no sufrió daños a largo plazo en la rodilla y ya está de nuevo en plena fuerza mientras se prepara para pasar a la agencia libre.