La escala de esta ingeniería es aterradora. 🤯 Se trata de un telescopio soviético gigante, Kalyazin RT-64, diseñado originalmente para apoyar misiones robóticas a Venus y Marte y preparar posibles expediciones tripuladas. A pesar de parecer una reliquia abandonada cerca de la ciudad de Kalyazin, sigue plenamente operativa para la comunicación en el espacio profundo.