Scott Adams falleció, y quiero dejarlo claro: no estaría donde estoy en internet si no fuera por él. Empecé a escuchar a Scott en 2016, sintonizando sus Periscopes casi todos los días. Esas sesiones cambiaron fundamentalmente mi forma de pensar sobre la persuasión, la influencia, los sistemas y el comportamiento humano. Mucho de lo que aprendí allí me dio la confianza y la base para montar mi propio negocio online y construir la vida que tengo hoy. Pero hay una historia que compartió que siempre se me quedó grabada... Scott estuvo casado en su vida anterior y tuvo un hijo que resultó gravemente herido en un accidente de bicicleta. La lesión cambió fundamentalmente su cerebro. Por lo que contó Scott, él y su esposa tenían que vigilar a su hijo las 24 horas del día porque se hacía daño. Más tarde, su hijo luchó contra la adicción a los opioides y finalmente falleció por una sobredosis. Se podía oír lo profundamente que esa pérdida marcó a Scott. Explicaba mucho por qué se centró tanto en ayudar a las personas a superar adicciones, a crear mejores hábitos y a mejorarse a sí mismas. Esa misión surgió de un dolor real, una pérdida real y un amor verdadero. Eso daba peso a todo lo que decía. Solo quería compartir esa historia y reflexionar sobre lo mucho que su trabajo significó para mí personalmente. Si Scott te influyó, te ayudó a pensar de forma diferente o tuvo un papel en tu camino, no dudes en compartir tus pensamientos a continuación. Descansa en paz.