Las protestas mortales contra el régimen del ayatolá en Irán han entrado en su quinto día. Al menos ocho personas han muerto y los estudiantes ya se han unido a las manifestaciones. Los disturbios comenzaron con los comerciantes cerrando cientos de tiendas en Teherán y otras grandes ciudades. A medida que los estudiantes se unieron, las protestas pasaron de ser puramente agravios económicos a demandas políticas, con consignas como "Muerte al dictador." Varias de las universidades más prestigiosas del país, en Teherán e Isfahán, han sido cerradas. Los enfrentamientos continúan en la Universidad de Teherán, donde los estudiantes se enfrentan a las fuerzas de seguridad en las puertas del campus principal. El gobierno, liderado por el ayatolá Ali Jamenei, ha respondido con cañones de agua, gases lacrimógenos y fuerza letal. Según el grupo de derechos humanos Hengaw, al menos ocho personas han muerto. Tres, incluido un joven de 15 años, murieron la noche del 1 de enero en Azna cuando las fuerzas de seguridad abrieron fuego contra manifestantes. Otros 17 resultaron heridos. Las protestas comenzaron el 28 de diciembre, cuando comerciantes de Teherán, Isfahán, Shiraz y Mashhad salieron a las calles tras el colapso de la moneda nacional hasta un mínimo histórico de unos 1,4 millones de riales por dólar estadounidense, lo que elevó los precios de los alimentos alrededor de un 60%. La tensión económica se agrava aún más por las sanciones en curso y el prolongado conflicto de Irán con Israel.