Este fin de semana se llevó a cabo un hackathon, donde conocí a muchos amigos apasionados por la IA. Al principio pensé que era solo para que los expertos mostraran sus habilidades, ¡pero el MVP del evento resultó ser un niño de segundo año de secundaria! Su lógica operativa era muy nativa de IA: no miraba los problemas, primero dejaba que la IA estableciera la estrategia de selección de temas, luego escribía un script para raspar los problemas y distribuirlos a diferentes instancias de IA para que los ejecutaran, y él solo se encargaba del más difícil. Su absoluta confianza en la IA y su capacidad de coordinación hicieron que muchos desarrolladores profesionales se sintieran inferiores. También había un niño de quinto grado, un estudiante de secundaria que viajó 6 horas en un asiento duro desde Zhengzhou, y un soporte técnico que, tras tres días de autoaprendizaje de Python, había abandonado pero había liderado temporalmente gracias a la IA. No puedo evitar asombrarme, la IA está reconfigurando el conocimiento y las habilidades; ahora la edad biológica ya no representa nada. En la era de la IA, quien puede dominar las herramientas es el verdadero experto.