Solo hay una forma de aprender una lección. Cuando te recuperas de un fuerte golpe. Los casi accidentes no se registran en la psique masculina. Puedes casi chocar 100 veces y no desacelerar, hasta que chocas. Los corazones rotos y los bolsillos vacíos son una bendición: te enseñarán la mayor parte de lo que necesitas saber.