Debe haber una investigación exhaustiva e imparcial sobre el tiroteo de ayer en Minneapolis, que es el estándar básico que la aplicación de la ley y el pueblo estadounidense esperan tras cualquier tiroteo en el que esté involucrado un oficial. Para este incidente específico, eso requiere cooperación y transparencia entre las fuerzas del orden federales, estatales y locales. Cualquier funcionario de la administración que se apresure a emitir juicios y trate de cerrar una investigación antes de que comience está haciendo un increíble daño al país y al legado del presidente Trump.