“Cuando llegamos allí, el director de CECOT nos estaba hablando... Dijo: ‘Bienvenidos al infierno’”, dice Luis Muñoz Pinto, quien fue deportado a una prisión en El Salvador. Él dice que no tiene antecedentes penales y que no ingresó a EE. UU. ilegalmente. La Casa Blanca afirmó que estaba deportando a “terroristas.”