Puedo morir en el camino de ver el mundo, pero no puedo sobrevivir en un nido. Lo más aterrador de la vida no es sufrir, sino que te encierren en un espacio pequeño durante tanto tiempo que al final comienzas a defenderlo. No has recorrido un largo camino, pero sientes hostilidad hacia la lejanía. Lo que realmente arruina a una persona no es la realidad, sino que ha pasado toda su vida sin opciones, y vivir así se convierte en lo mejor.